Dentro del relato de DON PIO Y LOS VIVOS aparecen muchos personajes. Algunos acaparan un capítulo entero.

     Uno de los que más simpático me cae es Marcial el Cabestro. Se trata de un chico que ha tenido la mala suerte de nacer con una cabeza enorme, y por eso los otros niños lo apodan el Cabestro. Su padre es un filósofo en potencia y aconseja a su hijo que, como todo en esta vida tiene sus ventajas y sus inconvenientes, vea solo las ventajas y será más feliz. A pesar de ello, Marcial, ni tampoco su padre, no consigue ver las ventajas de tener ese pedazo de cabeza. Sin embargo, con el paso del tiempo irá apreciando que su testa también le da alegrías.