La modelo que aparece en la cubierta la escogí porque se adapta perfectamente a la protagonista del relato. Es una chica rubia, atractiva y con cara de buena; tal y como describo a Alida en la obra. Toca la guitarra y canta como los ángeles.

     En estas otras fotografías aparece algo más mayorcita, pero sigue conservando ese aire de inocencia adolescente.