Cubierta de mi último libro (hasta ahora).
Ángel por obligación trata con humor dos temas serios comunes a toda la humanidad.
El primero, es la creencia en la existencia de unos seres espirituales encargados de proteger a las personas. En el cristianismo los llamamos ángeles de la guarda. Con otros nombres son designados en distintas religiones.
El segundo, es el amor eterno. A todos nos ha pasado, o a casi todos, que al conocer a una persona y enamorarnos de ella, hemos tenido la sensación de haberla conocido, no en alguna ocasión anteriormente, sino que algo nos une a ella desde siempre. Es la convicción de que antes de nacer ya hubiéramos compartido con esa persona sentimientos.
Son estos dos motivos los que sirven de argumento, tratados con mucho humor, a esta novela dirigida al público joven desde los trece hasta los cien años.
Un ángel de la guarda, novato y un poco patoso, hace disfrutar a lo largo de toda la obra. Y una historia de amor eterno, protagonizada por una bella e inteligente chica, despierta la emoción en varios capítulos.
De lectura fluida y sencilla, esta obra ayuda a evadirse de los muchos problemas cotidianos que nos afligen en nuestro mundo actual.